LOBO MARINO.
... De mi viaje relámpago a Mar del Plata, puedo decir... linda ciudad... sí... mucha lluvia... eso sí... poca playa... el agua fría... los alfajores, el casino... cornalitos fritos... las estatuas de los 2 lobos marinos en la rambla... y María Marta. Uh... María Marta, y su collar de perlas... María Marta... su collar de perlas... María Marta... UH... bajó mi cierre relámpago... saqué el condón y me lo puse aprovechando el brillo de un relámpago... María Marta... uh... uh... ¿Qué hacés?... hacía el sexo como no vi a nadie todavía. Podía estar 20 mins, 25 mins... (y no miento)... cambiando de posición, ella era una acróbata... Siempre quería más. Pero había algo en ella que me fastidiaba: Prefería no prender la luz, hasta no haber terminado. Era obvio que las luces de los relámpagos ayudaron muchísimo en una tarde con ella. Pero, algo peor, siempre quería tapar sus gemidos mientras lo estábamos haciendo. Optaba por morder la almohada, aferrada a su collar de perlas, y hacer un sonido símil al de un lobo marino afónico... claro, era Mar del Plata, ¿No?.




Comentarios sobre LOBO MARINO.
y que con eso eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!1